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Autor Tema: Información no apta para bufones  (Llegit 782 cops)

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Cesc

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Información no apta para bufones
« el: Octubre 16, 2015, 02:53:24 pm »
Impresionante testimonio: Dolores Agenjo (dierectora del colegio que se negó a abrir las dependencias para celebrar el esperpento del 9N) echa por tierra las mentiras de Rigau


La ex consellera miente cuando niega presiones sobre los “voluntaris” del buti.


Es lo que tiene convivir tanto tiempo con Artur, el trilero del carrer Tuset, que se te pegan sus malas artes. Irene Rigau ha declarado que el butifarrèndum fue obra de voluntarios (bé, uns voluntaris als que la Generalitat va regalar 13 milions d’euros) y que no existió presión de ningún tipo sobre nadie. Todos los directores de colegio e instituto estuvieron encantados de abrir sus centros para el buti del 9-N. Y nosotros vamos y nos lo creemos, oi Irene?

Cuando más satisfecha estaba la Rigau de su “astucia”, va y aparece Dolores Agenjo, la heroica directora de un instituto en L’Hospitalet, para explicarnos que eso es una mentira: que sí existireron presiones desde la Generalitat y que los “voluntaris” eran gente que no quería que la entonces consellera Rigau los incluyera en ninguna lista negra. Vamos, que la Rigau se comportó como se comportan los gobiernos totalitarios.

Lo explica Agenjo en Vozpópuli:

“En octubre fuimos convocados todos los directores de Barcelona-Comarcas a una reunión en la calle Caspe de la capital catalana, sede de los Servicios Territoriales. La convocatoria se remitió por correo electrónico e indicaba como motivo informar sobre la jornada de reflexión de la cual algunos centros seríamos sede. En caso de no poder asistir, se nos instaba a comunicarlo urgentemente vía telefónica, de manera que se entendía claramente que era muy importante nuestra asistencia. Una vez en la reunión, la directora de Servicios Territoriales nos dijo que todos los centros seríamos sede electoral y que buscáramos tres voluntarios entre el profesorado, uno de los cuales se ocuparía de las cuestiones informáticas y otro sería el coordinador. Añadió que iríamos recibiendo información sobre lo que había que hacer, que recibiríamos material que deberíamos custodiar en el centro y facilitar las mesas y las sillas para las votaciones. Por último, dijo que, si entre los voluntarios no había nadie del equipo directivo, deberíamos entregar las llaves del centro a uno de los voluntarios“.
“Así las cosas, la sensación entre bastantes directores fue la de sentirnos entre la espada y la pared, la sensación de que si cumplíamos la ley y nos negábamos a colaborar íbamos a quedar en una situación muy difícil delante de nuestros superiores, de los cuales dependían nuestros cargos y nuestra evaluación. Si, por el contrario, complacíamos a la Directora de Servicios Territoriales podíamos incurrir en una grave responsabilidad de la que se nos podría pedir cuentas. A algunos, además, esta colaboración nos suponía violentar nuestras convicciones.”
“La Directora de Servicios Territoriales convocó una nueva reunión, pero, esta vez solo con los directores que habían colaborado aportando voluntarios. Como yo no quise prestarme a esa tarea, no recibí la nueva convocatoria y pensé que ya no me dirían nada más pues había quedado claro mi voluntad de no participar en modo alguno en la “jornada de reflexión”. Sin embargo, el jueves 6 de noviembre, me llamó una persona del Departamento de Enseñanza diciéndome que era el coordinador de los voluntarios y que vendría al centro para que le entregara las llaves. Como le contesté que sin orden escrita no lo haría, al cabo de poco tiempo me llamó la directora de Servicios Territoriales para requerirme la entrega de las llaves. Me reiteré en mi petición de la orden y me contestó que ya lo consultaría. Esa misma mañana hablé con otros dos directores que tampoco habían entregado las llaves y que se sentían muy angustiados por la situación.”
“El viernes, 7 de noviembre, cuando ya pensaba que todo había pasado, volvió a llamarme la directora de Servicios Territoriales para reclamarme las llaves, diciéndome que era la última que quedaba sin entregarlas. Me mantuve en mi petición, a pesar –le dije- de que no era mi voluntad desobedecerla y la Directora de Servicios Territoriales me contestó que parecía que sí quería desobedecerla y que ya me diría algo. Al cabo de una hora, más o menos, volvió a llamarme para decirme que me daría la orden por escrito y que ella misma se personaría en el centro a recoger las llaves.
“Después de colgar, me di cuenta de que no habíamos acordado la hora en que se pasaría y la llamé yo para preguntárselo. Me dijo que vendría a última hora, antes de que cerráramos el centro, a las 21h30; yo le recordé que trajera la orden y que quedara claro que se me ordenaba la entrega de las llaves; me respondió que así sería, pero que no le enseñara la orden a nadie. Me quedé perpleja por este comentario y le respondí que inmediatamente se lo remitiría a la Delegada del Gobierno en Cataluña, pues así lo indicaba su escrito y era la única  forma en que quedaba claro que yo no colaboraba ni encubría la consulta y cumplía con mi obligación de comunicar a la autoridad lo que posiblemente sería un uso ilegal del centro. Esto hizo cambiar de opinión a la directora de Servicios Territoriales, quien me dijo que debía volver a consultar si se me entregaba orden o no, que ya me diría algo. Pero ya no volvió a llamarme ni se presentó a recoger las llaves.”
“El día 10 de noviembre, cuando llegué al instituto, encontré en el correo del centro, numerosas amenazas e insultos anónimos, que, en su momento, aparecieron en la prensa. El Departamento de Enseñanza lo sabía, porque incluso algún superior mío lo comentó con un miembro de mi equipo directivo, y no me dieron ningún tipo de apoyo ni moral ni jurídico. Cabe señalar que todos los directores, cuando en el ejercicio de sus funciones, sufren amenazas, como era mi caso, reciben el apoyo de los servicios jurídicos del Departamento. Mi sensación fue la de total abandono por parte de mis superiores”.
Todo muy democrático y muy respetuoso con la ley. Ai, que en són de totalitaris aquests nacionalistes!

Gracias, Dolores, por tu valentía y abnegación.

 
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